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lunes, 21 de diciembre de 2009

Medio (¿o un cuarto de?) JMGIPA para Jordi Maqueda

Pues sí, y es que la verdad el plagio que nos ocupa en esta entrada es tan bobo que no merece ni siquiera un Jose Musse Global International Piracy Award completo. Vea usted y dígame si no.

Todo empezó con un tuit de Sergio L. Palacios en el que comentaba que se había encontrado con una entrada en el blog de Tania Lucía Cobos, en el que se reproducia una editorial publicada en la Red de Ciencia Ficción (caché), el cual a su vez no era otra cosa que una reproducción de una entrada del blog de Jordi Maqueda Merchán quien se tomó la libertad de utilizar a la brava un pequeño párrafo del perfil de Palacios en blogger.

El párrafo original en el perfil de Palacios es éste:

"Poseo una personalidad dual. En ocasiones soy como las ondas y puedo interferir y difractarme. Otras veces, en cambio, soy como las partículas y colisiono con lo que se ponga por delante."


Y Maqueda lo isertó en su texto así:

"Si bien, ciertamente y como ya desde pequeño insinuaba mi madre, poseo una personalidad dual: En ocasiones soy como las ondas y puedo interferir, difractarme y proporcionar calor y bienestar. Otras veces, en cambio, soy como las partículas pesadas y colisiono con lo que se ponga por delante, aunque como en esta ocasión se trate de un tren de mercancías."

Y eso es todo. Ya le digo que esto no amerita un JMGIPA completo, y menos aún si tomamos en cuenta que poco después el propio Maqueda, al republicar su texto en el Carnaval de la Física, aclaró todo con esta frase:

"he cogido alguna frasecita de palacios ( espero que me comprendas como onda y no como particula). pero mi ignorancia no da para mas..."

Pero por haberlo hecho a la brava y sin citar o enlazar a Palacios, el autor original, me temo que algo le debe de tocar de este premio a la falta de originalidad. Sin embargo, permitamos que Maqueda decida qué tanto se quiere llevar del JMGIPA.



Se lo dejo a su criterio, jovenazo.

A.T.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Día mundial del escepticismo y contra el avance de las pseudociencias

En el blog del Proyecto sadía publicaron hace poco la propuesta de que este día 20 de diciembre —fecha en que murió Carl Sagan— sea conocido, entre otro posibles títulos como el Día mundial del escepticismo y contra el avance de las pseudociencias. Se pidió para ello que los interesados dedicaran una entrada en este día para cometar algo al respecto.

Aunque quien esto escribe no es de ninguna manera un especialista, como lo saben los sospechosos habituales, en este humilde blog perdido en el ciberespacio hemos tocado estos temas en más de una ocasión, tanto así que inclusive tenemos una sección dedicada a ello en la que se pueden leer las entradas en las que alegremente nos pitorreamos de las, valga la redundancia, maussanadas de Jaime Maussan; criticamos las burradas de la prensa que sin un ápice de crítica promueven a estos charlatanes; nos lamentamos del avance de las pseudociencias y promovemos, aunque sea modestamente, blogs, videos, artículos, publicaciones y otras iniciativas que sin duda alguna abordan estos temas mucho mejor de lo que se podría hacer por estos lares.

Ahora bien, quizá usted se pregunte por qué vale la pena escribir sobre cosas como platillos voladores, curas milagrosas y demás. ¿Qué daño puede hacer que la gente carezca de sentido crítico ante estas tonterías? ¿Muy su vida, no?

Pues no, al menos no siempre. Déjeme explicárselo de manera un poco más gráfica, digamos. ¿Recuerda esta imagen?:



En efecto, se trata de Baltazar Vilches Hinojosa, Secretario de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, presentando a la prensa el fraudulento "detector molecular" GT200, suerte de varita de zahorí disfrazada de aparato de alta tecnología y con el que se pretende buscar drogas, dinero, cuerpos humanos, armas, municiones y hasta explosivos.

Como lo sabe si es usted uno de los sospechosos habituales o si ha seguido la historia de este sinsentido, los fabricantes y distrubuidores del GT200 —y en su caso, los de sus clones— de manera absolutamente perversa, se han aprovechando del patente —a la luz de las evidencias— analfabetismo científico y carencia de todo sentido crítico de nuestras autoridades (civiles, militares y policiales) para embaucarlas con un rollo mareaperdices plagado de terminología pseudocientífica, vendiéndoles a precio de oro un inútil aparato que de científico tiene lo mismo que, por usar el ejemplo con el que nos pitorreamos en su momento, un muñeco de vudú.

En serio, para el caso es como si hubieran presentado algo como esto:




En efecto, se está utilizando un aparato que tiene las mismas bases científicas que un muñeco de vudú —ninguna— para ¡buscar explosivos!

¿Así que es su vida y pueden hacer lo que quieran con ella? Quizá lo familiares de los policías tailandeses que murieron en octubre y noviembre pasados mientras buscaban explosivos con este aparato no coincidan con esa apreciación.

Sí, las pseudociencias matan. Así de simple.

Por ello es que vale la pena escribir sobre ellas, así sea sobre cosas tan aparentemente inofensivas como la homeopatía o las tonterías de Maussan. Es seguro que la gente que ya se ha dejado lavar el coco por estos charlatanes nos verá como sus enemigos y sin duda alguna hará caso omiso a nuestras críticas, pero uno finalmente no escribe para ellos, sino para quienes aunque rodeados de la abrumadora publicidad, la mala prensa que se limita a repetir los más absurdos desatinos de los magufos y peor, la —por llamarla de alguna manera— oficialización de las pseudociencias más disparatadas, todavía no han caído por completo en sus garras y buscan información crítica al respecto.

No sé si algo de lo que aquí se ha escrito o recomendado ha servido, pero la verdad, me gusta pensar que quizá, he contribuído aunque sea un poco a encender una luz en la oscuridad.

A.T.
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P.D. Gracias a Juan Carlos Bujanda me doy cuenta, un año más tarde, de que el título de esta entrada estaba completamente de cabeza: puse Día mundial contra el escepticismo y el avance de las pseudociencias. Cosas de la dislexia...

jueves, 17 de diciembre de 2009

El GT200 en Chiapas. Redux

Los —33— sospechosos habituales y los seguidores de la estafa del detector molecular GT200 en México sin duda recordarán que en febrero de este año mencionamos en este humilde blog perdido en el ciberespacio que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado de Chiapas había comprado cinco de estas inútiles varitas de zahorí vendidas como aparatos de alta tecnología.

Pues bien, parece que la SSyPC ya no es la única en Chiapas haciéndole al tonto con esto. De acuerdo a esta nota de prensa, Raciel López Salazar, titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en una comparecencia ante el Congreso local informó entre otras cosas que la dependencia que él encabeza había comprado cuatro de estos juguetes:

"La adquisición de cuatro dispositivos de Tecnología GT-200, que consistente en un detector molecular de alta sensibilidad, capaz de percibir partículas explosivas, drogas y material peligroso..."

Le faltó decir que también, o mejor dicho, que en realidad solamente detecta a los ignorantes que pueden autorizar su compra...

A.T.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Alta tecnología en México: El Castigador Molecular VD200

Comunicado:

Como parte de la estrategia en combate a la delincuencia y la readapatación social, La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato ha adquirido el Castigador Molecular VD-200 (Voo Doo Model 200).

El equipo, puede producir más de 300 dolores y malestares diferentes, entre ellos: dolor de muelas, de articulaciones, migrañas, diarrea, flatulencias, así como impotencia y frigidez.

Esta tecnología fue desarrolla por los internacionalmente reconocidos LonjhoLabs Ltd., la cual, mediante un emisor neutrónico-cuántico de ondas dia/para magnéticas de campo negativo incrementado, envía la firma electrónica cuántica-molecular de la dolencia hacia el individuo blanco. Tiene un peso aproximado de 450 gramos.

Con este equipo, la Secretaría de Seguridad Pública se pone a la vanguardia tecnológica en el castigo a la delincuencia y la rehabilitación social.



Baltazar Vilches Hinojosa, Secretario de Seguridad Pública del Estado presentando al VD200



¿Se le hace muy tonto? ¿Que esto es muy exagerado y nunca podría pasar?

Piénselo mejor...

A.T.