La primera vez que me encontré con esto, fue en la delegación de Tehuacán de la
Cruz Roja Mexicana. A la entrada estaba, como no podía ser de otra manera, la imagen emblemática de la
superstición en México:
La virgen de Guadalupe.
Como
comenté aquí hace tiempo, me metí a la CRM casi por accidente, buscando un cursillo de primeros auxilios y terminé tomando el de socorrismo. Recuerdo que aunque me molestaba, al principio no le hice caso a la imagen en cuestión, pues aquí en México se la encuentra uno hasta en la sopa, pero en cuanto llegamos a la parte del curso en la que nos enseñaron los famosos "
Principios Fundamentales" de la institución, entonces sí reparé pues uno de ellos, el de "
Neutralidad", indica que tales imágenes no deberían estar ahí. Y aunque comenté con los compas y me quejé de manera informal, por supuesto que no pasó absolutamente nada.
Supongo que la imagen seguirá ahí colgada...
Años después, ya en la Sede Central en el Distrito Federal, cuando asistía al curso de TUM básico, mientras buscaba un aula o una oficina o algo así,
Batman una monja me interceptó para entregarme panfletos religiosos. La verdad es que me sorprendí; apenas llevaba unos días de clase y me encontraba con una monja repartiendo propaganda católica dentro de las instalaciones de una institución, que insisto, se jacta de ser neutral. Ni en Tehuacán llegué a ver tal cosa.
No recuerdo bien si llegué a comentar esto en clase, pero creo que sí. El caso es que luego me enteré de que hasta había una capilla en las instalaciones de Polanco y aunque nunca fui a verla, puedo apostar que todas las imágenes que pudiera haber dentro correspondían a la mitologia cristiana, particularmente de la rama católica.
Más tarde, durante nuestras prácticas en el área de urgencias me tocó volver a ver a las monjas repartiendo estampitas no sólo a todos los que esperaban sentados y a quienes ya estaban en sus cubículos aguardando a ser trasladados a otras áreas del hospital, sino hasta colocándolas debajo del cuerpo a los heridos que estaban inconscientes en la sala de choque (a donde llegan los más graves), supongo que asumiendo que todos los heridos que llegaban compartían sus fantasías.
Y no creo que se equivocaran...

Tiempo después, cuando nos tocó hacer nuestras prácticas en ambulancia y fuimos a conocer el
patio de ambulancias, me volví a sorprender —aunque cada vez menos, la verdad— cuando me encontre, para variar, la imagen de la Lupe justo afuera de la Jefatura Operativa.
Luego —esto ya es algo más reciente— en marzo de 2006 pasó en el
Discovery Channel un programa dedicado a la CRM y pude ver que había una escultura bastante grande de la misma Lupe que yo nunca había visto antes.
Pregunté en la lista de la CR y me dijeron que se trataba de una
virgen que estaba a la entrada de la sala de Urgencias. Quizá yo sea un pésimo observador, o no sé qué pasó, pero la verdad es que durante el tiempo en que cubrí servicios en ambulancia, nunca vi esa estátua.
Estoy claro de que a la mayoría de los voluntarios de la CRM esto no les desagrada en lo más mínimo sino más bien al contrario. Siendo ellos mayoritariamente católicos —como buenos mexicanos— no ven absolutamente nada malo en que representaciones de su religión se encuentren en todos lados. Incluyendo lugares en los que supuestamente no debería haber tales cosas por ser, o mejor dicho, por pretender ser neutrales.

En alguna ocasión, molesto por encontrarme una vez más un ritual católico en el programa de la convención nacional de la CRM mandé a la lista de la CR un
mensaje muy poco diplomático quejándome de ello y nos enfrascamos en una discusión bastante divertida que terminó, como lo comenté
en esta entrada, de una forma en verdad hilarante.
Entre otras cosas intenté hacerles ver a los compañeros lo molesto que esta proliferación de símbolos católicos resultaba para quienes no compartíamos sus creencias, preguntándoles si a ellos no les molestaría que colocará imágenes y cosas que a ellos los ofendieran, y para ello
me personifiqué como satanista (cosa que había hecho antes en el
2002). En ambas ocasiones, salvo dos o tres compañeros que comprendieron el punto y se mostraron más o menos de acuerdo, en términos generales no se llegó a nada, a excepción de algunas respuestas algo divertidas.

Sí, en la actualidad
ya no tengo vela en el entierro puesto que ya no presto servicio voluntario en la CRM, pero como durante mucho tiempo tuve que fruncir el entrecejo al ver que una institución que se jacta de ser neutral, no sólo permite sino que promueve de manera oficial rituales supersticiosos e ídolos de la misma especie en sus instalaciones y
reuniones, decidí finalmente hacer algo al respecto.
Y no me refiero a quejarme de manera oficial ante las autoridades de la CRM puesto que sus nexos con la iglesia católica son tales que no serviría de nada, ni con la Cruz Roja Internacional, cosa que ya hice hace años y tampoco pasó nada absolutamente.

Seguramente a usted ni le va ni le viene este asunto, pero a mí, la verdad es que todavía cada vez que veo esto me da pena ajena y también algo de malestar. Aquí entre nos, le diré que esta fue una de las razones por las que decidí salirme de todo este asunto. No la pricipal, pero si tuvo algo que ver.
Por ello, a manera de protesta se me ocurrió hacer esta imagen que hice parodiando el emblema de la CRM:

Si usted es uno los dos o tres voluntarios o ex-voluntarios no católicos que hay en la institución, o siendo católico está consciente de que no es correcta la proliferación de tales símbolos y prácticas en la Cruz Roja Mexicana, sírvase si gusta, usar esta imagen como mejor se le antoje.
Sí, sé perfectamente que esto tampoco va servir de nada, pero al menos, me desahogo. Aunque sea un poco.
A.T.