domingo, 5 de febrero de 2006

Me cago en dios... llámese Alá o Yavhé, o Buda o...




Chale.

Me molesta que la gente piense en los mususlmanes como fanáticos religiosos, pero estas reacciones fanáticas religiosas no hacen gran cosa por cambiar la percepción general. Al menos por acá, en México.

Ahora resulta que por unos cartones sin chiste (los que puse aquí) ya hasta están quemando embajadas, no quiero ni pensar lo que va a pasar cuando algún fanático por estas latitudes lea el título de esta entrada. He de morir joven, supongo.

Tengo fama de intransigente y cerrado, porque no me callo lo que pienso y digo con todas sus letras que las religiones apestan. Que no son sino supersticiones de otros tiempos en los que la humanidad sabía mucho menos que ahora y le temía más a lo que desconocía.

Lo que no digo, es que la gente debe dejar de creer o no en tal cosa... bueno, sí lo digo, pero como mera sugerencia, no me enfrasco en tratar de "convertir" a los creyentes al ateismo (en todo caso, sería más bien al agnosticismo, si nos vamos a poner detallistas). Siempre he dicho que cada quien es libre de meterse en la cabeza la mierda que quiera.

A mí por ejemplo me encanta "Viaje a las estrellas". Y eso creo que lo dice todo.

Lo que no comparto, es que uno deba guardar respeto ante lo que nos parece una serie de estupideces sin ton ni son. Así como cualquiera tiene el derecho de rezarle al dios que quiera, aunque sea Maradona, yo tengo el derecho de no orarle a ninguno y así como la gente puede decir "dios te bendiga" o "Alá es grande y maravilloso y Mahoma el iluminado es su profeta", yo tengo todo el derecho de responder con un "me cago en dios y en la virgen de Guadalupe" o "me cago en Mahoma".

Resumiendo: Respeto el derecho de las personas a creer en lo que quieran, pero eso no significa que respeto tales creencias.

Y menos si son tan estúpidas como las religiones.

Aquí hay algunas opiniones sobre el caso, publicadas en La Jornada.

Por cierto que hace años hubo un caso más o menos parecido, aunque sea en el fondo más no en la forma; digo, no se puede comparar a los "Versos Satánicos"
del escritor Salman Rushdie, con estas caricaturas chafas.

Recuerdo que se dijo que el cantante Cat Stevens había aprobado la sentencia de muerte hacia Rushdie y eso desencadenó una quema de discos en varias partes del mundo: Él mismo explica lo que pasó.


Para conocer algo más del islam

A.T.


1 repelaron:

Anónimo dijo...

busque jucio por Dios