Pero como eso no es sino una mera fantasía ya que para empezar no soy escritor y por lo tanto mi "poducción literaria" —sí, así con comillas— es demasiado raquítica como para pueda ser tomada en serio y porque en ese entonces no sabía de ningún programa de radio —o para el caso, podcast— donde se leyeran cuentos de ciencia ficción como para mandarles los míos para consideración a ser grabados —ya no digamos que por Aura o Sod sino por cualquiera—, las probabilidades de ver esto hecho realidad eran, por ponerlo en términos reales, infinitesimales.
Pensando en eso le comenté a esa persona que había cruzado por mi mente la idea de hacerlo por mi cuenta y experimentar con la tecnología que nos ofrece la red. Incluso llegué a imaginarme que se podría hasta medio dramatizar, ya saben, ponerles algo de música y algunos efectos especiales, o quizá hacerlo como una suerte de homenaje al programa de Aura, es decir, simplemente leyendo los cuentos así, sin más, para que fuera la historia por sí misma la que nos atrapara.
Después me dije que, si lo iba a hacer yo, ¿por qué no mejor continuar un poco con la labor de difusión que habíamos hecho con el ¡Nahual! y su hijo y en lugar de leer mis pocos cuentos me dedicaba a grabar los de escritores de verdad? La idea no sonaba tan mal. Ya me imaginaba leyendo mis cuentos favoritos de Chavarría, Schwarz, Zárate, etc. Bajé un programa para esto e hice una prueba, grabando un par de párrafos para ver qué tal se oía.
Y ahí fue cuando se le torció el rabo a la marrana.
Terrible.
No, era claro que yo no tenía la voz ya no digamos de Aura o Sod, sino de cualquier locutor de estación grupera. Así que mejor dejé el tema suspendido, en criosueño, latente, en estado zombi.

Para este primer número escogimos el cuento "Contar Estrellas "de Gerardo Sifuentes. Lo pueden escuchar aquí mismo:
O bien descargarlo acá.
Ya me dirán qué les pareció.
Como anécdota, déjenme contarles que cuando estaba abriendo la cuenta en podomatic.com me encontré con que el nombre de usuario de "lonjho" ¡ya había sido tomado! No lo podía creer, ¿quién había sido el usurpador?
Pues quién iba a ser sino yo. Revisé mis archivos y resulta que abrí la cuenta hace casi un año y como nunca la use, olvidé por completo su existencia. Como ya me pasó antes con el jaifaiv y el maiespeis, me pregunto con cuántas cuentas olvidadas no me iré encontrando por aquí y por allá.
Creo que necesito urgentemente entrarle a los neurobics...
A.T.
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