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jueves, 18 de enero de 2007

De huevos y neuronas

En enero de de 2001 hubo un incendio en el hotel Calinda de Acapulco que gracias a la deficiente preparación y organización de los servicios de emergencia locales, costó la vida de los bomberos Carlos García Barroso, Obed Ramírez Flores y del paramédico Alejandro Díaz Rodríguez.

Recuerdo que cuando participé como instructor en la Escuela Nacional de Rescate Urbano de la Cruz Roja, llegué a usar este caso como un ejemplo de cómo están (des) organizados los servicios de emergencia en este país, y de cómo no se deben hacer las cosas. Había muchos puntos que nos servían perfectamente para mostrar todo lo que no se tenía que hacer en situaciones similares –que no incendios–, pues en la ENRU no se formaban bomberos.

Es verdad que no teníamos más datos que las fuentes periodísticas y algunos rumores, pero ante la falta de acceso a información oficial y reportes al estilo de, por ejemplo, los que se pueden leer en la página de la USFA gringa, pues no quedaba sino echar mano de lo disponible.

¿Por qué usaba este triste incidente como ejemplo en el aula? Pues porque creo que se debe aprender de los errores, ya sean propios y ajenos. De no hacerlo así, creo que la muerte de estos tres compas hubiera sido todavía más triste y completamente inútil. Al hacer la crítica y los comentarios tanto en clase como al compartir la información en foros de discusión, esperaba que la gente aprendiera del hecho y lo tomara en consideración para no cometer los mismo errores.

Pero no todos piensan igual.

En marzo del 2004 me llegó a mi cuenta personal un correo electrónico firmado por un bombero-paramédico de Acapulco, a quien no conocía y con quien jamás había entablado correspondencia de ningún tipo. Esta persona me reclamaba agriamente las críticas sobre el desempeño de uno de sus compañeros que falleció en el incendio mientras intentaba el recate de los otros dos bomberos que también murieron en dicha acción.

Como ya dije, el incidente en cuestión sucedió en el 2001 y para entonces (hablo del 2004) no recordaba haber mencionado el caso recientemente, por lo cual al principio pensé que a lo mejor se había filtrado que yo había criticado en clase la actuación de los cuerpos de emergencia de Acapulco en general y la de este paramédico en particular. Tal filtración –chisme, lo llaman en mi rancho– no sería de extrañar ya que como en muchas profesiones, la de los “emergencistas” es un círculo bastante pequeño.

Después pensé que a lo mejor había hecho en su momento algún comentario sobre el caso en esta lista de correos y quizá apenas se estaba enterando este amigo. Para verificarlo busqué en los archivos de la lista y me encontré con el mensaje original al que esta persona intentaba dar respuesta, o al menos eso creo. Lo curiosos es que dicho mensaje no había sido escrito por su servidor sino por otro participante de la lista, aunque mi nombre y dirección de correo electrónico aparecía en el cuerpo del mensaje, como suele pasar con frecuencia cuando no se borra el texto al que se responde, de modo que me imagino que este amigo se confundió pensando que yo lo había escrito.

El mensaje original de la lista de correos, comentando el incidente en el 2001 es éste:

"Señores.

Solo tengo una pregunta a los tecnicos en urgencia medicas y socorristas (sin afan de ofender por que parece que ya me tienen en ese concepto), OJO esta pregunta no es para bomberos sino para tecnicos en urgencias medicas ,paramedicos y socorristas.

¿Que hacia este paramedico? Los bomberos ya habian señalado que era escena segura? ¿Estaba haciendo el trabajo de los bomberos? ¿si recibio la indicacion universasl (al menos eso me enseñaron) que en un incendio no se entra por las victimas hasta que los bomberos den luz verde de que la escena es segura o en su defecto llevar a las victimas a la zona de triage en donde recibiran su clasificacion para recibir atencion medica prehospitalaria de urgencia?.

Espero que alguien me lo conteste Y NO LO TOME COMO OFENSA sino como reflexion, las lamentaciones no evitan accidentes.

SALUDOS DESDE ...

XXXX"

Y el correo que me llegó en el 2004 es éste, copiado tal cual:


"De: "jenny_2189@..."
Para: a_tonini@...
cc:
Asunto: te respondo con gusto:
Fecha: Sat, 20 Mar 2004 03:05:22 -0000

mi nombre es XXXXXXX, y fui un gran amigo y compañero de alejandro diaz, el paramedico del que haces y cuestionas demasiado su trabajo, que fallecio en el incendio del calinda beach en acapulco. mi estimado amigo dejame decirte que alex, como le deciamos no solo era paramedico si no, un excelente bombero, tus cuestiones son validas solo para aquellos indivuduos que solo se dedican a "salvar vidas" acepto que cometio un error en abandonar su linea de vida, si sabes que es eso, verdad? pero solo dios y el, saben por que lo hizo, te explicare algo que no deberia de hacer, pero para calmar tu sed de grandeza te explicare: ademas de ser paramedico fue bombero y de los buenos, a un que lo cuestiones, por que la gente como tú, solo eso save hacer, tenia no más de 2 hrs, de aver abandonado el servico, claro no por otra cosa si no por que simplemente salida de turno, (en el departamento de bomberos de acapulco existen dos paramedicos por turno en la central y dos en cada una de las subestaciones, todos y cada uno de ellos tienen o tenemos la consigna de: salva guardar siempre la integridad fisica de los bombero, no importa lo demas, aqui no es como la cruz roja, "escenas segura" y puedes entrar, a qui jamas encontraras una escenas segura,"grabatelo")cuando el llego al lugar del incendio, se encontro con un paramedico como tú, que le dijo "yo no arriesgare mi vida por esos" que mal paramedico no? bueno por lomenos los paramedicos de bomberos no somos como los de la crm, aqui es diferente aqui solo estan paramedicos con muchos huevos, cosa que ati me supongo te faltan (sin ofender dices tú) asi que como el paramedico niña no quiso entrar el tuvo que ocupar su lugar, aun cuando ya no era su turno, y para su maldita suerte, perdio lo que el un dia escribio.
"POR QUE EN TAN SOLO UNOS SEGUNDOS.....
PODEMOS PERDER LO MÁS VALIOSO QUE TENEMOS....
NUESTRA PROPIA VIDA...
ASI QUE COMO VEZ AMIGO, ESTO RESPONDE A TUS CUESTIONAMIENTOS? SI QUIERES MÁS ACLARACIONES, PUES ESCRIBEME A. elefer1@...

este correo no es mio solo que para entrar use el correo de una amiga.
atentamente
el tecnico en urgencias medicas, tecnico en rescate urbano, buzo naval, miembro activo de la sección de alta montaña y otras cosas, XXXXX."

(Parte de la discusión que se generó por esto se puede leer aquí y aquí. Recomendado si les interesa el tema).


De cualquier manera, este mensaje por sí mismo es interesante.

En primer lugar, creo que es notable el complejo –por llamarlo de alguna manera– machista del sujeto. Sus continuas menciones al valor que se requiere para ser un paramédico-bombero, a diferencia de los simples paramédicos de la CRM no deja de ser cuando menos, ilustrativo de la forma de pensar y sentir no sólo de los bomberos sino de muchos “emergencistas”, incluidos, cosa curiosa, muchos de la propia CRM.

En segundo lugar y relacionado hasta cierto punto con lo anterior, está el tono despectivo hacia los paramédicos de la CRM, sentimiento común y lamentablemente recíproco entre la gran mayoría de los socorristas de la CRM y otras instituciones (pero ese tema merece su propia entrada en este HBPC).

Finalmente, si le creemos al firmante, hay que hacer notar que se trata de un Técnico en Urgencias Médicas y “otras cosas”. Es decir, es una persona que terminó la secundaria y quizá hasta la preparatoria –requisito para tomar el curso de TUM, al menos en la CRM– , pero que no fue capaz de escribir una simple carta sin ignorar olímpicamente las más básicas reglas de ortografía y redacción.

Hay que reconocer que tristemente esta decadencia en el lenguaje escrito no es privativa de los “emergencistas” sino que es cada vez más común en cualquier profesión. Recuerdo por ejemplo a una compañera de la Facultad de Ciencias que después de una discusión al respecto me salió con la frase de “pero me entendiste, ¿no?”. Y ante ese tipo de respuestas pues no hay más que hacer.

Esto a primera vista quizá no parezca importante. pero recordemos que no estamos hablando de cualquier persona. No es un albañil. No es un carnicero. Se trata de alguien que puede llegar a tener literalmente tu vida en sus manos, alguien que no sólo debe ser capaz de realizar hazañas físicas harto valerosas sino que debe ser capaz de leer e interpretar instrucciones escritas -llámense manuales, protocolos de actuación o lo que quieran- para en un momento dado ponerlas en práctica... Contigo.

No sé que tan relacionados esté la escritura con la lectura de comprensión, pero personalmente me da miedo imaginarme caer en las manos de un médico que escriba “diabetis” –que los hay–, pero al menos con ellos casi siempre puedes pedir una segunda opinión, cosa que no suele pasar en los urgencias prehospitalarias, donde uno depende por completo del paramédico que te toca, sin posibilidad de una segunda opinión –digo, ni modo de ponerse quisquilloso con un puñal clavado en el pecho.

Me aterra pensar que cualquiera de mis conocidos puede caer en las manos de un paramédico con dos huevos grandotes y bien puestos pero sin ni siquiera dos neuronas.

Y estos, me temo, abundan.

A.T.
________

Relacionado:

Nota del Diario de México (en caché)
Recuerdan con una misa a los bomberos muertos en el incendio del Calinda
Patronato pro-bomberos (se comenta el caso)

1 comentario:

KIKKA dijo...

Chin, tienes razón.

Hasta los niños de primaria, te responden bien cuando preguntas con que se escriben las palabras, que pena, un llamado a esforzarse más.

Gracias! muy buen relato, muy interesante y duro de digerir. No tenemos ni idea de ése mundo del rescate, lo más cerca que he estado de un bombero, (un día, ya 4 años) que fuimos al "SAMS" hacer compras para un negocio, tienen una manera de caminar... de ser, que impone, iba con un "over all" con tirantes como de cuero y su carita llena de cicatrices de quemaduras pero iba muy feliz el hombre...

ya decía yo que eres un ángel.