Como yo, claro.
Nada de que avergonzarse. El uso de la pornografía como auxiliar en las popularísimas actividades de matar el oso a puñaladas o apretarle el cuello al ganso, es de lo más normal y divertido del mundo. Simpre y cuando no se trate de pornografía infantil, porque eso, señores míos, ya no es divertido. Ni tantito.
Así que sin más, en este humilde blog perdido en el ciberespacio nos adheremos a esta campaña y decimos: Pornografía infantil NO.

Lo malo es poner este cartelito y escribir la presente no va a servir para nada. Al menos, no aquí en México, país que tiene la vergüenza de tener el segundo lugar en la producción de este tipo de pornografía, con Acapulco peléndose por el primer sitio nacional. Y mientras la impunidad y la corrupción imperen por estos lares, campañas como éstas no pasarán de simples buenos deseos.
Para terminar y que no caiga del todo en el olvido, no dejen de ver la entrevista que hiciera Cármen Aristegui a Lydia Cacho (transmitida el 26 de Junio de 2007 y que me encontré en La Voz en el Desierto), la autora de Los demonios del Edén, libro en el que denuncia una red de pornografía infantil aquí en México en la que estaba involucrado el empresario Jean Succar Kuri y que tuviera como consecuencia directa el secuestro e intimidación de la periodista por parte de los esbirros del gobernador de Puebla, Mario Marín, mejor conocido como el Gober Precioso.
Servidos.
A.T.
1 repelaron:
Pues si, dentro de los muchos títulos y reconocimientos negativos que tenemos, realmente es una vergüenza que se nos tenga dentro de la agenda del abuso a menores.
Lo peor es que a muchos ya le vale madres la integridad humana. Como tu escribiste "Lo malo es poner este cartelito y escribir la presente no va a servir para nada", y la autoridad esta bien clavada en el business.
Bloggers perdidos en el espacio luchando por causas imposibles... Pero hay un Dios.
(JAJA!! Matar al oso a puñaladas... te pasas xP)
Publicar un comentario