Estas lámparas, que comparadas con los focos incandescentes tienen un consumo de energía eléctrica de un 25 % y duran unas diez veces más —y por ende no sólo nos ahorran dinero sino que también reducen la emisión de gases de invernadero—, tienen también su lado negativo. Resulta que para fabricarlas se utiliza entre otras cosas, mercurio. Apenas una microgota (unos 5 miligramos, de acuerdo a la nota) pero simplemente por eso no deberían desecharse con la basura de todos los días. Y es que si multiplicamos esa pequeña gota de mercurio por los millones de lámparas que terminan su vida útil cada año, la cantidad ya es considerable. Apell menciona unas 10 toneladas de mercurio anualmente, y eso ahora, cuando las lámparas fluorescentes apenas son el 5% del mercado de focos en los EUA.
La solución ideal para estos desechos sería, claro, el reciclaje. Pero si en los propios EUA las medidas de reciclaje varían de estado a estado, aquí en México ni se diga.
Por eso, mientras se crea un programa en nuestro país para reciclar estas cosas —espero que estén sentados comodamente, como yo— creo que para tratar de minimizar un poco el daño, o al menos, convencernos de que hacemos algo al respecto vale la pena seguir las siguientes instrucciones para cuando se rompe o se va a desechar una de estas lámparas:
- Abrir las ventanas para disipar el vapor de mercurio.
- Usando guantes, recoger con cinta adhesiva los trozos pequeños y el polvillo residual del interior de la lámpara.
- Poner esta cinta y el resto de la lámpara en una bolsa de plástico. Sacarle el aire.
- Poner esta bolsa dentro de otras dos bolsas de plastico y sellarlas antes de desecharlas.
Que sería algo más o menos como esto:
Un uso más para esas bolsas del supermercado y de las garnachas que nos enjaretan aunque llevemos las nuestras, de tela.
Aunque la verdad, creo que comparado con la ingente cantidad de basura tecnológica que tiramos todos los días, esto es totalmente inútil...
A.T.
1 repelaron:
Vaya! Nunca lo hubiera imaginado.
Gracias por compartir esta información, Tonini.
CD Armando Barcenas
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