domingo, 3 de junio de 2007

La guerra de FeCal: daños colaterales

(Actualizado 5 de junio de 2007)
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No he encontrado más información de este hecho fuera de
La Jornada, pero no lo dudo ni tantito

Matan militares a dos niños y tres adultos en Sinaloa

Hay 3 heridos graves, entre ellos el papá de los menores

JAVIER VALDEZ CARDENAS

Culiacán, Sin., 2 de junio. Efectivos del Ejército mataron a cinco personas, entre ellas dos niños, y dejaron a tres gravemente heridas en la madrugada de este sábado, en un retén instalado en la comunidad Los Alamillos, en el municipio de Sinaloa, informaron fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Según la versión de testigos, los militares marcaron el alto al conductor de una camioneta Dodge, quien al parecer no obedeció, lo que produjo el violento ataque.

Al cierre de esta edición, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no había informado nada al respecto, a pesar de que personal castrense adscrito a la Novena Zona Militar señaló que la dependencia informaría sobre lo ocurrido mediante un comunicado en su página de Internet.


El resto, aquí.

Vamos bien. Ya no sólo tenemos nuestra versión mexica de "guerra contra el terror" de Bush, sino también nuestros propios "daños colaterales".

Y los que faltan...

A.T.
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P.D. 5 de junio de 2007: Ya salió un artículo de Miguel Angel Granados Chapa sobre esto:

"Muerte en el retén

Miguel Angel Granados Chapa

Hasta ayer al mediodía, la Secretaría de la Defensa Nacional se había abstenido de informar sobre la desgracia ocurrida el viernes por la noche en un retén sinaloense, cuando soldados dispararon contra el vehículo en que viajaba una familia y mataron a cinco personas
Hasta el mediodía del lunes 4, la Secretaría de la Defensa Nacional no había emitido información sobre un episodio muy confuso ocurrido el viernes 1o. de junio por la noche en el municipio de Sinaloa de Leyva, en el estado de Sinaloa, que dejó un saldo inequívoco: una mujer y cuatro menores de edad, todos miembros de una familia, fueron muertos a tiros, disparados por integrantes de un puesto de inspección militar. Murieron Griselda Galaviz Barraza, de 25 años, Alicia Esparza Parra, de 17, y los hijos de la primera Joniel, Griselda y Juana Esparza Galaviz, de 7, 4 y 2 años de edad. Resultaron heridos el chofer del vehículo, Adán Abel Esparza Parra, de 29 años, Teresa Flores de 16 y José Carrillo Esparza, de 5 años de edad.

Priva la confusión en torno a los hechos. No está claro si la familia, que viajaba en una camioneta pick up, volvía de un funeral o de un curso de actualización educativa, puesto que ambas versiones han circulado. No se sabe con precisión si el conductor del vehículo no logró frenar a tiempo, tan pronto como lo pidieron los soldados del retén, y por ello los militares dispararon, o uno de los tiradores salió inesperadamente a la carretera "y al tiempo que le marcaba el alto a sus ocupantes les abrió fuego" (Noroeste.com, 3 de junio). Por otro lado, mientras que una "fuente cercana a la Novena Zona militar indicó que en el vehículo se localizaron armas y drogas" (Reforma, 3 de junio), los deudos de las víctimas lo niegan: "Cómo se les ocurre que unas mujeres y un niño van a traer armas, quieren justificarse a toda costa", dijo Faustino Esparza Parra, hermano del conductor, quien "se bajó de la camioneta con una mano herida y con la mano buena les hacía señas y les gritaba que no dispararan por favor, que venían señoras y niños. Pero los militares le dispararon a la mano buena, y siguieron disparando contra la camioneta". Otros familiares, sobrevivientes de la balacera, dijeron que "los militares les hicieron perder mucho tiempo y no los dejaban mover a los heridos... Explicaron que en el camino se encontraron más camiones llenos de soldados que se dirigían al lugar de los hechos, y nuevamente perdieron mucho tiempo porque los revisaron a pesar de que ellos les explicaron que llevaban heridos... Con todo el tiempo perdido, en lugar de hacer cinco horas hasta el Hospital General de Culiacán se hicieron ocho, lamentaron" (Noroeste.com, 3 de junio).

Los familiares de las víctimas, según el parte de la Policía Ministerial, dijeron que "los elementos del Ejército sembraron un costal de mariguana a tres metros de la camioneta". De ser verdad ese dicho, acaso lo hicieron los militares para ocultar su responsabilidad, no sólo por disparar sino por la circunstancia en que se hallaban. Oscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a la que los afectados ocurrieron en queja el sábado, dijo el domingo: "Tenemos información que indica que presuntamente los militares que participaron en los hechos que culminaron en una desgracia, se encontraban ingiriendo bebidas embriagantes... se nos indicó también que podría haber consumo de algún tipo de droga" (Reforma, 4 de junio). El propio ombudsman estatal había informado de quejas de los familiares porque "al momento de querer levantar el vehículo donde venía la familia", se opusieron soldados, lo que provocó forcejeos. "'Al parecer, no permitieron que se la trajeran (la camioneta)', manifestó" (Noroeste.com, 3 de junio).

La Comisión Nacional de Derechos Humanos se apersonó en el lugar de los hechos, mediante tres visitadores adjuntos y dos peritos médicos, para "conocer directamente las quejas por probables violaciones a derechos fundamentales por parte de elementos militares destacamentados en el retén, así como para iniciar las investigaciones que comprenden inspecciones oculares, entrevistas y la solicitud de información a las autoridades sobre los operativos realizados".

Como parte de la estrategia de conjuntar las fuerzas federales en determinadas entidades y regiones, el 7 de enero comenzó el Operativo Triángulo Dorado en la confluencia de los estados de Chihua-hua, Durango y Sinaloa. A esa operación corresponde el retén instalado cerca del poblado Los Alamillos, cerca de la comunidad La Joya de los Martínez. En otro sitio del propio municipio de Sinaloa de Leyva, en Ocorahui, el propio viernes en que se produjo la matanza fue asesinado José Lucio Juárez Pérez, por un grupo de matones que al mismo tiempo secuestró a Ebodio Soto Domínguez, de 15 años. "Del jovencito no se sabía nada hasta ayer en la mañana cuando fue encontrado su cuerpo tirado a la orilla del camino, a un costado de las casas del poblado Ciénega de los Parra" (Debate.com.mx, 3 de junio). El 21 de mayo la presencia del Ejército se había extendido a Culiacán, donde no ha cesado la violencia delincuencial. El 2 de febrero, cerca del palacio de gobierno de la capital fueron asesinados dos militares.

Después de que al retén de Los Alamillos acudieron agentes del Ministerio Público estatal, federal y militar, se produjo la detención de 19 elementos del Ejército que fueron llevados a la Prisión Militar de Mazatlán. El rumor de posesión de armas y drogas atribuida a las víctimas no se formalizó en acusación, y los heridos permanecen sin custodia en el hospital de Culiacán, donde la familia sufre ahora la pena de conseguir recursos para la atención médica. Todavía no se responsabiliza a nadie de los homicidios y las lesiones, que inequívocamente ocurrieron, aunque no se precise cómo.

Cajón de Sastre

Imposible aprisionar en un espacio breve como éste, así nos limitáramos a su simple enumeración, la variedad de tareas que en media docena de artes emprendió Juan José Gurrola Iturriaga, nacido el 19 de noviembre de 1935 y muerto el 1o. de junio pasado. En el teatro, su campo más fértil, más asiduamente roturado, hizo de todo: creó obras, las tradujo, las dirigió, las actuó, les hizo escenografía, que fue el arte para el que se preparó formalmente, en la Escuela Nacional de Arquitectura de la UNAM y en cursos de diseño y tecnología teatral en Estados Unidos. Pero entró también en parcelas cercanas, como el cine, la televisión, la radio, la pintura, la música. En todos esos territorios dio de qué hablar, pues a menudo su crítica al orden establecido, las ideas rutinarias, los convencionalismos burocráticos se expresaba de modo lapidario, ya sea de palabra o de obra. Fernando de Ita, gurroliano él mismo, lo llamó "el Picasso de nuestro teatro", único genio de la escena mexicana, según dictamen de Ludwik Margules."

A ver si no sale al rato Soberanes con que fue una mini epidemia de gastritis mal cuidada...

1 repelaron:

Anónimo dijo...

Van a cárcel 19 por tiroteo en retén

La Defensa Nacional informó que la Procuraduría Militar integró la averiguación en colaboración con autoridades civiles

Grupo Reforma


Ciudad de México (4 junio 2007).- Diecinueve militares fueron internados en la Prisión Militar de Mazatlán por su probable responsabilidad en la muerte de cinco personas el viernes pasado en un retén castrense en el poblado La Joya, en Sinaloa, informó este lunes la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

En un comunicado, la dependencia precisó que la Procuraduría General de Justicia Militar integró una averiguación previa en colaboración con las autoridades civiles, en la cual se acredita la existencia de elementos que hacen probable la responsabilidad del personal militar.

"Sin que ello prejuzgue sobre la culpabilidad individual de los indiciados, por lo que deberán de profundizarse las investigaciones en el curso del proceso correspondiente", destacó la Sedena en el comunicado.

El viernes, al filo de las 21:00 horas, cinco miembros de dos familias, dos mujeres y tres niños, murieron durante una balacera registrada en un retén cerca de la comunidad La Joya de los Martínez, en el Municipio de Sinaloa.

Según uno de los voceros de la Policía Ministerial del Estado, los fallecidos son Alicia Esparza Parra, de 17 años; Griselda Galaviz Barraza de 25, y sus hijos, Joniel, Griselda y Juana Yosmireli Esparza Galaviz, de 7, 4 y 2 años de edad, respectivamente.

Los lesionados fueron trasladados al Hospital General de Culiacán, y son Teresa Flores, de 16 años; José Carrillo Esparza, de 5, y Adán Abel Esparza, de 29 años, quien conducía la camioneta en la que viajaban.

Los hechos ocurrieron, según relato de familiares de los afectados, cuando se dirigían a un funeral la noche del viernes, y el conductor, por la velocidad con la que iba el vehículo, no pudo parar cuando un grupo de militares le ordenó detenerse, por lo que abrieron fuego.

La Sedena expuso que los militares están adscritos al 24 Regimiento de Caballería Motorizado y el retén forma parte de la campaña permanente contra el narcotráfico y la aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Los presuntos militares responsables, tres oficiales y 16 elementos de tropa, fueron puestos a disposición del Juzgado Militar adscrito a la Tercera Región Militar.