Como socorrista, uno tenía que hacer un poco de todo, a diferencia de los actuales Técnicos en Urgencias Médicas que se especializan en -como el título lo indica- las urgencias médicas prehospitalarias; uno tenía que medio hacerle a los primeros auxilios, medio hacerle al rescate, medio hacerle al salvavidas, etc.
La verdad es que fuera de los primeros auxilios más elementales, que eran el plato fuerte del curso de capacitación, para el resto de las actividades teníamos que ingeniárnoslas como pudiéramos; improvisar sobre la marcha y hacer lo mejor que se pudiera. Por supuesto que esto no era lo mejor para nuestros pacientes y tampoco para nosotros.
Por ejemplo, hablando de labores de rescate en automóviles, vemos estos recortes de un periódico local:


Como ya lo he mencionado aquí, nuestras ambulancias no llevaban mucho más que la camilla. No se podía contar con los bomberos de la ciudad, que en ese entonces sólo tenían una motobomba y carecían prácticamente de cualquier capacitación. Tampoco ayudaban mucho los demás grupos de socorristas voluntarios -como el compa de Cruz Ambar que sale en la imagen- que por lo regular estaban peor que nosotros, si no en equipo, definitivamente sí en capacitación (pero es tema de otra entrada).
Este accidente lo recuerdo particularmente por dos cosas, pero de ellas hablaré quizás en otra ocasión. Por ahora me voy a concentrar sólo en el punto de esta entrada: El equipo de protección personal.
La foto ilustra muy bien cómo se trabajaba en las calles en esa época. Ninguno de los 4 socorristas que se ven llevaba guantes de látex (que por cierto, a nosotros en la CRM nos prohibían usar) y salvo el compa de la Cruz Ambar que lleva casco -que llegó casi junto con los periodistas cuando practicamente todo había terminado-, ninguno usaba nada para protegerse. Y no precisamente porque no quisiéramos, sino porque no teníamos. La institución no nos proporcionaba nada y la mayoría de los voluntarios no podíamos comprar equipo por nuestra cuenta. Hombre, que varios compas ni siquiera el uniforme tenían...
Pero eso fue en Tehuacán, hace ya casi 20 años.
El tiempo pasa y las técnicas evolucionan. Ya hay especialistas en rescate acuático, en rescate de automóviles, etc.
¿O no?
Veamos este video capturado del programa "Policías" que se transmitía en la televisión mexicana hace algunos años (creo que a finales de los 90, pero no estoy seguro):
(http://www.youtube.com/watch?v=fpJcyNeEI3o)
En este caso podemos ver a rescatistas del ERUM de la policía del Distrito Federal realizando una extracción vehicular. Fuera del uso de juguetes modernos como las quijadas de la vida para abrir la puerta del coche, no veo gran diferencia: rescatistas sin guantes, sin casco, sin protección ocular; escena sin asegurar, vehículo sin estabilizar, por no mencionar la deficiente técnica para extraer al paciente -que se quejaba de dolor en el cuello- del vehículo.
Vean en cambio esta foto:
O comparemos con este otro video.
(http://www.youtube.com/watch?v=zENvQk8eZoQ)
¿Ven alguna diferencia?
Está bien, admito que el video del ERUM también se puede considerar viejo. El programa de televisión de donde se capturó ya no existe y probablemente se grabó hace más de 6 años.
El tiempo pasa y las técnicas evolucionan. De seguro que ya no se ven esas escenas.
¿O no?
Veamos esta foto, tomada de un reportaje reciente (creo que de octubre de este año) del periódico Reforma:
El sujeto que tiene la herramienta en sus manos -las quijas de la vida- no es un émulo de Rambo como podría suponerse por la chaqueta camuflada que viste, sino un profesional del rescate urbano del ERUM con 14 años de experiencia. Los otros dos sujetos que le ayudan con la puerta son meros curiosos, aunque el expectador despistado podría confundirlos con rescatistas del ERUM ya que portan el mismo uniforme del profesional señalado: ninguno.
Y como tal como lo mencionamos arriba: sin guantes, sin casco, sin protección ocular, sin... en fin.
A.T.
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