domingo, 16 de julio de 2006

La Gente está indignada, alegre, informada y muy decidida



Nada mejor para acompañar las fotos de esta entrada que lo escrito por Carlos Monsivais y Sergio Pitol y leído por el primero en la asamblea informativa en el Zócalo:


La Gente. Desde hace tiempo, y aún más notoriamente ahora, cada vez que alguien se refiere a La Gente eleva su generalización: "La Gente está contenta, la Gente está indignada, la Gente anda muy triste, la Gente no se va a dejar". De hecho, el o la que describe está hablando siempre en primera persona. Hoy, La Gente es sinónimo del Yo y esta operación donde lo colectivo apenas enmascara lo individual es propia del Tiempo donde el egoísmo a ultranza no funciona y la tradición insiste en el egoísmo.

Por eso, hoy, aquí, quienes desean expresar sus sentimientos y sus pensamientos se los atribuyen a La Gente. Nosotros, por ejemplo, advertimos que La Gente está indignada, alegre, informada y muy decidida.


Ellos -y en pos de la ruta lógica de don Vicente Fox, cuando decimos ellos no nos referimos a nosotros- se han autorretratado a la perfección en su campaña desde el odio en favor del miedo, y sus rasgos delatan la ideología ampliada por la mercadotecnia y centrada en el abuso de poder, el conservadurismo y la proclamación de lo muy necesario de la desigualdad.

Las causas que funcionan sólo a corto plazo son apenas y en rigor promociones publicitarias o desahogos emotivos. La batalla por la democracia es una causa permanente que en este caso pasa por la defensa del voto y de los votantes, de todos los que acudimos el 2 de julio sin excepción. Nuestra causa a corto, mediano y largo plazos es la construcción de la democracia, de la que forman parte esta marcha y esta concentración.

Los patrocinadores del fraude hormiga, los que desataron -y a nombre de la libertad de expresión, nada menos- la campaña de "López Obrador, un peligro para México" exhiben también su mentalidad clasista: si un candidato presidencial es "un peligro para México" lo son también los que deciden votar por él en números tan elevados. Se ha recurrido al desprecio como técnica de entendimiento del país, y al declararse implícita y explícitamente a un gran sector "peligro para México" se ha promovido o "inaugurado" la polarización. No obstante, más que de un país dividido debe hablarse de una mayoría en los alrededores de la concentración extrema de la riqueza.


Por eso el proceso electoral se ha encarecido en forma tan desproporcionada, y por eso la derecha festejaría si coloca a la democracia en la Bolsa de Valores. Esta es la gran disputa: democracia al alcance de todos o democracia (o como quiera llamársele) a precio de oro, con maniobreo incansable adjunto. Al respecto, una propuesta utópica: que en un futuro próximo el salario mínimo de cada trabajador en México sea el sueldo actual del presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde.









En política, lo contrario del odio no es el amor, sentimiento nobilísimo que, fuera de las fechas sagradas del consumismo, no encuentra su sitio en el mercado. Lo contrario del odio es el ejercicio sistemático de la razón.

También, el desgaste del adversario es siempre un arma de dos filos. El que tiene el poder en sus manos dirige todas sus acciones hacia ese fin. El desgaste del adversario suele producirse, pero el manipulador pierde en la esfera la oportunidad de gobernar. Es un cazador (con todo el tiempo mental invertido en su propósito) y no un gobernante.

Cuando decimos "la derecha" no calificamos de modo alguno a todos los votantes de Felipe Calderón ni los equiparamos con los devotos de El Yunque y agrupaciones similares, así, en su forma más beligerante, esta derecha haya sido el núcleo activador y el club de campaña. No nos toca indagar las razones del voto de los adversarios y sí respetarlas, y esta misma actitud percibimos en los votantes de Andrés Manuel López Obrador y la coalición Por el Bien de Todos.

Por eso sorprende la agresividad enorme de la andanada poselectoral del sector de Calderón, que en Internet, el Agora de la República, no sólo y previsiblemente se obstina en el linchamiento del candidato, sino también menosprecia con gran alborozo a muchos millones de mexicanos y sus exigencias justas.


¿De veras creen que el choteo barato y la difamación disipan las dudas sobre el recuento de votos?





No queremos, no necesitamos, no le concedemos un sitio a la violencia. En 2005 con el intento patético del desafuero y en 2006 con la exigencia de la rendición de AMLO la violencia ha sido la actitud y el instrumento de la derecha, una violencia ideológica, de mentiras y compra de voluntades, y calumnias y mentiras grotescas, y difamaciones y fraudes hormiga. De este lado hay respuestas críticas, a veces ideológicamente desmesuradas o francamente necias, pero que en su conjunto no equivalen en virulencia y alcances mediáticos al menos oído o visto de los espots radiofónicos y televisivos del PAN y el empresariado.

Cientos o miles de millones de pesos invertidos en retener oprobiosamente el poder exhiben la violencia del gran capital sobre la ciudadanía.




Si el dinero a raudales decide quién gobierna, el gobierno que llega obedecerá al dinero a raudales. Si así han querido ganar, así inevitablemente querrán gobernar. Tanto gastan, tanto han de recuperar con creces. Mentir para imponerse es ignorar en definitiva la ubicación de la verdad.

¿Tiene sentido separar legalidad de legitimidad? Si esto se discute ahora es porque la legalidad está usurpada o programada por computadora, y porque la legitimidad es el gran espacio de confirmación de los valores de la República laica.

Señala el día de hoy en un brillante artículo Rolando Cordera Campos:

Fortalecer las instituciones sin pensar ni registrar la existencia del pueblo y su necesidad ingente de organización es bordar en el vacío, hacer de la política juego de salón, y del poder coto privado de los herederos de una riqueza nunca bien habida.

La emergencia de estos días obliga, en primer lugar, a la defensa del voto y los votantes. A partir de allí, sectores vastos de la sociedad mexicana -y ésta no es profecía sino comprobación diaria- seguirán en la movilización crítica si quieren que su acción contestataria perdure. La campaña de 2006 no admitió o no permitió el debate sobre los problemas y las tragedias ecológicas, las catástrofes educativas, las posibilidades del empleo, la inseguridad social, el racismo antindígena, el sexismo, la condición salarial en el país, la intolerancia religiosa, la homofobia, la impunidad de la clase política y del gran capital. Esto no se pospone indefinidamente, pero sí se jerarquiza porque hoy lo que corresponde es "voto por voto, casilla por casilla".

Si esta causa fuese únicamente política su significado sería localizable en demasía, pero las movilizaciones provienen también de una certeza ética y moral, y esto explica su continuidad razonada y pacífica. No minimizamos ni magnificamos los errores de nuestro proceso, pero -hoy, 16 de julio de 2006- esta presencia multitudinaria, que representa a millones de votantes, surge de la necesidad de cambios profundos que correspondan al desarrollo civilizatorio que merecemos. No presumimos del monopolio de la verdad, pero sí ratificamos las demandas jurídicas y la argumentación moral. Por lo demás, se atestigua a diario el aforismo de Jerzy Lec: "La dispensación de la injusticia está siempre en las manos adecuadas". No abandonemos nuestros votos en la fosa común de la resignación o la apatía. Voto por voto y casilla por casilla.



















El resto de mis fotos, aquí; más fotos, acá y acá.

A.T.

Enlaces relacionados:

800000 people...
AMLO reune a más de un millón en el zócalo
Ciudadanos desafiaron con ingenio la campaña de miedo y desinformación
Un millón 200 mil personas reunidas en el Zócalo
Protests in Mexico against poll result
Mira nada más... hasta el "Reforma"
Alas sobre Reforma
Mexican show to americans how to fight republican election stealing
Comentarios de pasillo..
Discurso del candidato de la coalición
Video de la marcha al Zócalo
No disparen escribo en La Jornada
Fraude: la marcha del millón en contra de...
Uuuurge a la sociedad tener certeza de quien demonios ganó...
Lo que yo viví
Mis ojos/Mi corazón

1 o 2 millones, ¡cuenten bien!
2a mega marcha por la democracia, 1 millón 100 mil personas
Un millón y medio de personas marchan contra el fraude electoral
Hoy en el Zócalo
II Asamblea informativa de AMLO
Marcha en el Zócalo
Entre consignas, música y máscaras
Segunda asamblea informativa
El toro y la paloma

5 repelaron:

Daria Zen dijo...

Hola Lonjho: Qué chido tu post. Tus fotos están re lindas. Oye, mira te invito a que te sigas dando vueltas por allá en el Almanaque o con Doves, para que te arrejuntes con la banda bloguera que hemos compartido en las últimos dos eventos del 7 y el 16, y podamos armar algo más chido el 30.
Te visitaré. Gracias por tu comentario. Un abrazo

KIKKA dijo...

HOLAAAA!!!

SOY LA " KIKKA ROJA "

QUE AGRADABLE SORPRESA VER
QUE AÑADISTE MI PEQUEÑA CRONICA DE NUESTRA MARCHA PRO AMLO
"1 O 2 MILLONES"

TE PONDRE EN MIS PAGIAS AMIGAS EN MI BLOG
TE AGRADEZCO MUCHO MUCHO

REPELADAMENTE Y RENEGADAMENTE
¡NO AL PINCHE FRAUDE!

SALUDOS
KIKKA

KIKKA dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Ernest dijo...

simón:

voto por voto

me gustó la chica de la primera foto... ¿me consigues su teléfono?

DR. BERNARDO dijo...

EL LOCO DE LÓPEZ OBRADOR

No es tanto el derecho como la obligación de manifestarnos como ciudadanos libres ante los acontecimientos importantes que hacen de esta una situación de trascedencia histórica para nuestro país.
Si queremos terminar de entender la actualidad debemos de partir de la necesaria aceptación de los hechos fraudulentos con que quedó enmarcada la pasada elección. Creo que es un primer paso para superar como país, estos eventos vergonzantes que ofenden de por sí la democracia en México y la inteligencia de todos los mexicanos. No creo necesario que debamos esperar 12 años para constatar que si se llevó acabo un fraude, derivando en la ocupación espuria del candidato gobiernista.
Así como las elecciones del 88 las conoce y reconoce la historia como “la caída del sistema” la historia marcará este atropello como el “error aritmético” o error PREParado, donde las interpretaciones leguleyas del trife lejos de cumplir con su objetivo de brindar certeza al proceso, convalidaron el fraude de Estado.
Aunque aquí, la diferencia es que ya contamos con un instituto y legislación referente al derecho de información sobre documentos, tal como lo son las boletas electorales, por lo que será interesante ver si el nuevo gobierno permite a los ciudadanos acceder a la información que ha de poner al descubierto toda esta maraña de mentiras y sin sentidos, ó violará la ley al impedir que sean vistos y escrutados por la ciudadanía.
De este tipo de casos, surgen los movimientos que marcan el paso hacia sociedades mejor organizadas, encabezados por López Obrador pese a la artillería mediática de cadenas televisivas que de rodillas sirven a intereses reaccionarios.
Obrador mantiene toda la dignidad y la estatura moral por la cual es el líder indiscutible de este movimiento democrático, en contraste con la enana y pueril pretensión de Calderón que refleja, por único ideal panista, ambición de dinero y poder, para ponerlos al servicio de los otrora quebrantadores y verdugos de nuestra nación, en consecuencia lógica, con el sacrificio de millones de mexicanos
La Convención Nacional Democrática nace como una respuesta lógica no sólo al robo de las pasadas elecciones, sino como fuerza renovadora de la nación, que dicho sea de paso, habrá de rebasar a la figura de López Obrador y constituirse como poder real del pueblo, evitando por presión social que las decisiones que desde las cúpulas del gobierno se tomen, laceren a los intereses del pueblo beneficiando a los grandes capitalistas y camarilllas de poder; que evitará en lo posible que se trafique tan alegremente con las influencias y que se desmantele al Estado mexicano por la aplicación de políticas económicas que sólo funcionan para unos cuantos y sumen en la miseria a la mayoría. Es pues, un camino necesario para poder transitar a una democracia REAL y no un mero maquillaje donde nos venden la ilusión de poder elegir a nuestras autoridades que en suma, no tienen vínculo real con el pueblo, pues pertenecen ya a una élite con compromisos con los actores más retrógadas y conservadores del país.

Se equivocan quienes reducen esta problemática a un simple suceso aislado de un mal perdedor. Verlo de esta manera implica una visión simplista; miope. Debemos entender que vivimos tiempos de reestructuración social y, más aún; no concierne sólo a México, aunque esta crisis toma en nuestro país dimensiones nunca antes vistas. El sistema económico neoliberal se sacude de muerte por agotamiento y por contradictorio, mientras la derecha mexicana se aferra a mantenerle en vida artificial desde una estructura político-económica heredada podrida en su andamiaje.
Encima, el panismo busca afanosamente la cancelación de la toma de las calles, cuando éstas, representan los espacios más íntimos de la ciudadanía que hemos ganado no sin un costo de vidas por lo que no podemos renunciar al único espacio de libertad que el régimen no trastoca, cancelados los derechos democráticos como quedó de manifiesto en las elecciones pasadas.
La revolución polìtica y social ha iniciado y será quizá la única defensa contra la depredación que ejerce la derecha contra nuestro país. Se habrán de buscar políticas alternas que contrasten el olvido, el abandono del campo mexicano y la pobreza en sus más brutales efectos y no la cultura de la limosna que indigente, mantiene a más de la mitad de la población.
Las formas de organización social tendrán que perfeccionarse empezando por el sistema de partidos, convertidos en verdaderas fortalezas herméticas que han sido desfasadas por la realidad política, impulsando o anulando iniciativas desde las entrañas del pueblo mismo, manifiesto en organizaciones sociales, sindicatos, grupos estudiantiles, indígenas; ese es el espíritu de la Convención y tiene gran sentido de justicia. Es darse cuenta de pronto que de facto, sí emana el poder del pueblo y si es así ¿por que permitimos los fobaproas, salarios millonarios ofensivos a la masas, y tantas acciones que dañan nuestra dignidad y nuestra deteriorada economía?. Aunque es verdad que los dueños del capital, y del país tienen dinero para comprar conciencias y resoluciones judiciales, nuestro poder como pueblo radica en lo más simple, y que ha quedado de manifiesto: constituímos no sólo la base de producción sino de consumo y creo que es hora que como nación nos comprometamos con nosotros mismos y con nuestros hijos integrándonos a este movimiento que cambiará el rostro social de nuestro país por uno más humano.
El punto histórico donde nos encontramos es por si mismo, sumamente crítico: Oaxaca se convulsiona en la ingobernabilidad, el narcotráfico está metido en la médula de los sistemas económico y político, desatando la violencia en todo el país; un fraude electoral donde el dinero predomina por encima de la voluntad popular, Intervencionismo burdo del Estado en la autonomía sindical, y, por último, lo único que faltaba: escándalos por presuntas redes de pederastas al interior de los poderes..
Que López Obrador es un loco, estamos de acuerdo, pero la demencia es colectiva. Somos millones que, dementes ansíamos una verdadera igualdad, una distribución equitativa de riqueza. Y no menos locos lo fueron Luther King, Mahatma Gandhi y hasta el mismo Jesucristo: revolucionarios todos, que tuvieron el algún momento a un sistema represor encima y obtuvieron el mismo calificativo a manera de insulto oficial .Locos todos ellos.
bemilioguerra♠4yahoo.com.mx




BERNARDO