Desde que he podido votar siempre lo he hecho por el PRD (y su antecesor, el Frente democrático Nacional), salvo un resbalón que tuve en mi primera elección en 1988 cuando voté para Presidente Municipal, creo, por el Partido Verde Mexicano, antecesor del nefasto PVEM, más que nada debido a la falta de información disponible en aquel entonces y por un ecologismo ramplón de parte...
Con el paso del tiempo, conforme me he ido informando y politizando, mi identificación con la izquierda se ha definido y mi voto por el PRD se ha mantenido sin variar, a pesar de que nunca me ha convencido del todo dicho partido.
En el 2000 la gente se dejó lavar el coco e incluso simpatizantes de Cárdenas prefirieron dar su voto por Fox, un imbécil de antología, “para sacar al PRI de Los Pinos”... Después se arrepintieron, unos casi de inmediato, otros poco a poco, pero el mal ya estaba hecho. Me cae que cada que me acuerdo, no dejo de recordarles su progenitora. Hasta parientes míos se dan de topes ahora.
Ese es el resultado de votar no por proyectos de nación o ideologías, sino por personajes que se ven bien en la tele. Por dejar que la forma prive sobre el fondo.
Y ahora, a sólo unos días para las elecciones en México es posible que esto se repita. Nomás que peor. Si bien Fox es un imbécil, un ignorante y un mandilón, no se puede decir que sea un panista convencido. Es de derecha, sí, y títere, pero de su señora. Caso contrario el de FeCal, a quien todo señala como vil títere del Yunque.
Es posible que gane el PAN, no por sus virtudes ni sus proyectos, sino por el miedo que han logrado infundir en buena parte de nuestra población. Ahora, en vez de sembrar la esperanza de "sacar al PRI de Los Pinos", siembran el miedo al "peligro para México", con mentiras, infundios, abusos, etc.
Iré a votar con un sentimiento de desazón.
Desazón por verme obligado a votar por el Peje, quien ni de lejos es lo que yo quisiera para el país. Por estar cierto de que si gana, no habrán cambios reales en el país. Ni para bien, ni para mal. Por estar más que cierto de que si pierde el Peje, ya sea en las urnas o por fraude, se pierde todo y nos llevará la chingada con FeCal en Los Pinos.
Pensándolo mejor, creo que me equivoco, ya nos llevó la chingada. Con FeCal iríamos más allá de la chingada. Al menos la mayoría de los mexicanos.
No puedo votar por el PRI, porque eso sería negar la memoria histórica de este país. Olvidarse de Tlatelolco, del halconazo, de Aguas Blancas, de Salinas, de la manipulación informativa de Televisa y TV Azteca, del fraude del 88, del asesinato de perredistas en los ochenta, de la guerra sucia en los 70 y en fin, de todo lo que ha provocado que México sea lo que es hoy.
Votar por el PAN es votar por la derecha y todo lo que ello significa. Votar por el amasiato con el PRI durante décadas. No hay que decir más.
Votar por alguno de los partidos pequeños sería doblemente estúpido. En primer lugar, lo único que se conseguiría sería diluir el voto contra FeCal, y en segundo lugar, Mercado, aunque con algunas ideas con las que comulgo, tiene, sinceramente desde mi perspectiva, una plataforma electoral peor incluso que la del Peje. De Campa ni hablamos...
Aunque de corazón quisiera anular mi voto, creo que el riesgo de que la derecha se consolide en este país es demasiado alto, hay demasiado en juego como para no votar por el Peje. Simpatizo profundamente con el Sub, coincido en la mayoría de sus dichos, y a pesar de que sé que el Peje no significará el cambio esperado por muchos, que el PRD se ha convertido en refugio de priístas de abolengo y que ha traicionado en muchos casos los principios que deberían regir a un partido de izquierda, no tengo opción.
Lamento mucho que no haya una verdadera izquierda en el panorama electoral (¿alguna vez la ha habido?). Desde mi punto de vista, la única forma de ver al Peje como de izquierda es comparándolo con el PAN y FeCal. Porque así casi cualquiera podría decirse que es de izquierda. Es como si yo me parara junto a Oliver Hardy y dijera que estoy flaco, vamos.
Pero lo que me acabó de convencer del todo, lo que despejó cualquier duda respecto a mi intención de voto fue la guerra sucia del PAN. Si en alguna ocasión, por falta de identificación con algún candidato, proyecto o sus antecedentes políticos llegué a acariciar la idea de anular mi voto para estas elecciones, lo que he visto me ha hecho reconsiderar esta actitud. El intento del desafuero, la guerra sucia, la siempre presente manipulación televisiva...
Por ello voy a votar por Andrés Manuel, porque la alternativa es inaceptable.
Votaré por el Peje, no hay de otra.
A.T.
2 comentarios:
Alla tu! aunque tambien la otra opcion es NO votar. el voto "por el menos pior" no le sirve a nadie. un rechazo hacia todos los candidatos serviria como un gran golpe a la clase politica.
Argumentar que no votaras por F.C. unicamente porque es un instrumento del Yunque me parece que denota falta de conviccion, es decir: repites un argumento de origen cuando menos dudoso (unos archivos de la policia politica de los años 70) para etiquetar a un personaje o una faccion porque careces de argumentos solidos para descalificarlo. Si lo que no te parece es que tal candidato profese la fe catolica, que estas en desacuerdo con su posicion sobre el aborto, no estas deacuerdo con la politica social que esta proponiendo, crees que es una amenaza para la educacion laica en las escuelas u cualquier otra razon, pues dila tal cual y no trates de espantarnos con el petate del muerto.
Ah, y si hablamos de sociedades secretas que han gobernado al pais, para nadie es un secreto que la masoneria lo ha hecho desde mucho tiempo antes.
Saludos.
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