
Finalmente me gradué como socorrista de la CRM.
Con emoción y nervios me preparé para mi primer "servicio" (que en el argot del gremio, significa entre otras cosas salir en la ambulancia a prestar auxilio). Me sentía seguro pues como nuevo miembro, se me había indicado que iría acompañado al menos durante las primeras salidas, por personal con experiencia.
Llego entonces a la delegación; y pasan las horas y nada. Todo en calma... Pero entonces, la administradora nos grita el famoso "¡servicio!" y nos preparamos para salir. Me subo a la ambulancia, como "jefe de movimiento" (que no era otro que el acompañante del operador) porque a pesar de lo prometido, fuera del operador, sólo iba yo en la unidad.
Nos detuvimos un momento ante la entrada del edificio para que el operador preguntara de qué se trataba.
"Un baleado", le respondió la administradora.
El operador lo pensó un par de segundos y entonces le solicitó que le diera un sobre de gasas.
Y nada más.
En la ambulancia, además del sobre de gasas llevábamos... una camilla rodante de un solo nivel, una camilla marina y un botiquín como éste. Pero vacío...
Y nada más.
Pero no importaba, pues durante el curso de nos había dicho una y otra vez que el socorrista no necesita equipo, el socorrista todo lo improvisa, el socorrista sólo necesita su casco, su peto, su venda triangular y su piola, y nada más. Así que estaba confiado.
Aunque no tenía casco todavía, ni venda triangular.
Pero eso sí, ya llevaba mi propia piola.
Así que partimos, sintiéndome la gran cosa por ir al lado del operador, inflándome el ego como sapo conforme nos acercábamos al lugar. Minutos después llegamos a la escena del incidente. Era una casa habitación en cuya cochera se encontraba un sujeto en sus 30 adentro de un auto compacto. Los vecinos y familiares estaban muy excitados, gritando que nos apuráramos y que nos lo lleváramos. Mi compañero se adelantó y como pudo y con ayuda del propio "lesionado" consiguió sacarlo del vahículo. Le bajó los pantalones y observamos una pequeña herida de entrada a la altura de la ingle. Le puso unas gasas en la herida y se las trató de ajustar con ayuda de los propios calzones de la víctima, pues no llevábamos ni siquiera una venda.
Lo subimos a la camilla marina y nos fuimos de inmediato, conmigo en la parte de atrás acompañando al lesionado.
Desde ese día empecé a darme cuenta de que las cosas no eran exactamente como me habían dicho en el curso.
Y se pondría peor.
Pero eso, como se imaginan, es tema de otro post.
1 repelaron:
Nunca lo es, ¿verdad? Cuando sali de la carrera -Ing. en Computacion- me costo un poco entrar al mundo laboral acorde a mi carrera (aunque en realidad ya habia estado trabajando dando clases de computacion en una escuela secundaria tecnica a la que regrese despues) y entre de operador (no programador, que era lo que queria) y aunque ganaba mas que los demas operadores y tenia mas responsabilidad, no era lo que esperaba y termine dando clases en la misma secundaria y de ahi pa'l real. Aunque no estoy en esa escuela, mi actividad como educador le gano finalmente a la de programador.
Aunque ambas cosas me gustan mucho...
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